Libro tradicional o pantalla digital: ¿cómo lees?

En 2011 Jean-Louis Constanza convertía en viral a través de las Redes Sociales un vídeo titulado “Una revista es un IPOD que no funciona” (puedes verlo pinchando aquíen el que mostraba cómo su hija de un año se desesperaba intentado interactuar con una publicación en papel. En la grabación, la pequeña está totalmente confusa: no acierta a comprender por qué esa “pantalla” no  se comporta igual que su tablet  e incluso llega a dudar si es su dedo índice el que no está “en buen estado”.

tablets-crearcontenidos

Esta nueva generación, a la que se ha denominado “nativos digitales”, está acostumbrada a leer, estudiar y trabajar con pantallas. La tecnología ha cambiado la forma en la que leemos y la gran parte de las editoriales españolas ha entrado ya en este mercado. No obstante, y según datos de un estudio realizado por el Observatorio del Libro y la Lectura sobre datos facilitados por 137 editoriales, el formato impreso sigue siendo el principal eje de su actividad. La gran mayoría de las empresas encuestadas afirman que continuarán apostando por el formato digital ya que este soporte les permite alcanzar a otros sectores de público distintos al de los consumidores de formatos tradicionales

Libro tradicional versus libro digital

Sean cuales sean las preferencias personales de cada lector, ambos formatos presentan ventajas y desventajas que merecen la pena tener en cuenta:

Soporte digital

A favor:

Peso y tamaño: sin duda tablets y ebooks son formatos más ligeros y de menor tamaño que muchos volúmenes impresos. Esto permite que podamos transportarlos con nosotros en casi cualquier ocasión y aprovechar los momentos libres para leer (salas de espera, transporte público, etc..) sin que sean un estorbo Porque ¿a alguien se le ocurre ir con un tomo de “Guerra y paz” en el bolso?

Bytes contra páginas: La capacidad de almacenamiento es otro de los pros de estos soportes: nos permiten llevar en un solo dispositivo cientos de libros sin riesgo a quedarnos sin material que leer. Ideal para vacaciones, estancias fuera de casa o simplemente cuando alternamos la lectura de dos títulos.

kindle-785695_1920

Más baratos: El precio es uno de los alicientes para los grandes lectores. Aunque cada editorial y plataforma de venta tiene sus propios criterios, lo normal es que oscilen entre los 3,99 y los 14 euros. Para poner un ejemplo del ahorro y tomando como referencia un mismo punto de venta: el libro “Historia de un canalla” de Matilde Asensi publicado por Plaza&Janés Editores 2016 cuesta 12,34 euros en formato digital mientras que un ejemplar encuadernado en tapa dura lo podemos comprar por  22,90 euros.

Fáciles de adquirir: En plena era digital,  nos resulta muy fácil y cómodo adquirir libros digitales en cualquier plataforma online e incluso acceder a títulos en lenguas extranjeras de una forma inmediata, sin encargos ni esperas. ¡Además no corremos el riesgo de que las ediciones se agoten!

Inconvenientes :

Leer en una pantalla: Muchas personas acusan molestias a la hora de leer en pantallas. Aunque los dispositivos modernos han intentado subsanar el problema de los brillos y reflejos,  los ojos resultan ser los grandes afectados.

-Sin batería: Que la pantalla se apague en lo mejor del capítulo que estamos leyendo tumbados en una playa sin toma eléctrica puede ser una gran faena. Hay baterías portátiles, pero para eso hay que ser previsor…

Ilustraciones escasas y pobres: La versiones digitales suelen privarnos del placer de disfrutar de gráficos o imágenes, y cuando las añaden no suelen ser de alta calidad.

Libro tradicional:

A favor:

Experiencia sensorial: ¿A quién no le cautiva el olor a papel y tinta o el tacto de un libro nuevo? ¿Y ese placer que cerrar la contraportada cuando finalizas la ultima página? Abrir un libro despierta en nosotros sensaciones que no se pueden comparar con las que transmite una pantalla.

-El ritual de la compra:  Adquirir un libro en un establecimiento supone todo un ritual no comparable con la adquisición de un soporte digital: visitar la tienda, conocer las novedades, comparar ejemplares, leer los resúmenes, pedir asesoramiento personal…

Mapa mental: Los libros en soporte de papel facilitan la creación de un mapa mental sobre la historia o el tema sobre el que estamos leyendo. No olvidemos que un libro consta de dos páginas enfrentadas y ocho bordes que facilitan la orientación: el lector puede estar centrado únicamente en una parte del mismo sin perder de vista el contexto general. Esto no ocurre cuando leemos sobre una pantalla: el hecho de hacer scroll nos impide realizar ese mapa mental de dónde estamos situados.

– Coleccionismo y nostalgia: Coleccionar libros antiguos o que han marcado un momento determinado de nuestra vida, abrirlo, releer una página o frase es un ejercicio que no se puede hacer sobre un soporte digital. Hay ediciones o ejemplares que son auténticas joyas, ya sea por valor material o sentimental, y ¡además pueden estar dedicados o firmados por el autor!

Autonomía: Los ejemplares en papel son completamente autónomos: puedes leer cuanto quieras y donde quieras sin tener que depender de una conexión a internet ni correr el riesgo de que se agote la batería.

libros-crearcontenidos

Inconvenientes:

Más caros: Los libros tradicionales son, como ya hemos visto, más caros. Aunque una vez adquiridos sean para toda la vida .

Peso y volumen: Aunque es cierto que hay ejemplares que se conservan por su valor, también es cierto que, en ocasiones, hay títulos que nos enganchan y que acaban almacenados en cualquier rincón. Junto con el tamaño, el peso del ejemplar es otro inconveniente a la hora de querer desplazarnos con nuestra lectura a cuestas.

Letra y luz: Cada editorial elige el tipo y el tamaño de letra que considera más apropiado y eso no lo podemos modificar por mucho que nos disguste. Además, la lectura de un libro tradicional exige unas condiciones de luz adecuadas, lo que en determinadas situaciones puede condicionarnos ¡y mucho!

Y dicho esto, tú qué eliges ¿pantalla o papel?