De entre 4.500 millones de vocablos, los Diccionarios de Oxford, Collins o Macquarie han elegido el término anglosajón “fake news” como el merecedor absoluto del curioso reconocimiento de “palabra del año”. La expresión comenzó a hacerse popular por el uso que de ella hizo el entonces candidato a la presidencia norteamericana Donald Trump durante su campaña electoral, en referencia a la manipulación que algunos medios de comunicación hacían de la información. Desde el año pasado, su uso ha crecido un 360% y es uno de los términos más empleados para definir bulos o manipulaciones difundidas por los medios de comunicación.

Pero ¿qué es una fake news?

Traducida al castellano podemos entenderla como una noticia falsa, cuya verdadera intención es crear confusión sobre acontecimientos actuales. De hecho, se trata de una noticia o rumor que no posee ningún tipo de base sólida, lanzada con el fin de manipular o influir psicológicamente en el público y que se esparce como la pólvora por internet y las redes sociales.

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La rapidez con que se crean y se difunden las noticias hoy en día provoca que la mayoría de nosotros las asumamos como válidas y ni siquiera nos cuestionemos la veracidad de gran parte de las informaciones que nos llegan. Y el problema no es que estos bulos sean populares, sino que estimulan el llamado fenómeno de la post verdad; es decir, que las personas tendemos a creernos aquellas noticias que resultan más cercanas a nuestras creencias o emociones y las aceptamos como válidas a pies juntillas sin pararnos a pensar en su procedencia o veracidad.

 Noticias falsas o bulos mal intencionados

Trump ha sido un fervoroso usuario de este término en su cuenta de Twitter para descalificar, así, las noticias o rumores que se proferían contra su persona o gestión.

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Incluso llegó a admitir durante una entrevista con el político Mike Hickabee que, aunque no había sido el inventor del mismo, sí que era el responsable de que hubiera alcanzado una enorme visibilidad mundial. Ver aquí

Pero aparte del caso americano, han sido muchos los casos de “fake news” que nos han invadido en los últimos tiempos.  Y lo que es más preocupante, el 86% de los españoles se ha creído estas noticias falsas, según revela el I Estudio sobre las Fake News en España realizado por Simple Lógica en colaboración con el Grupo de Investigación en Psicología del Testimonio y patrocinado por la empresa Pescanova.

El estudio realizó 2000 encuestas telefónicas proponiendo como verdaderos o falsos titulares tan llamativos como:

-Amazon se prepara para lanzar su primer supermercado robotizado (el 77,5% de los encuestados pensó que era verdadero).

-Wikileaks confirma que Hilary Clinton vendió armas al ISIS (el 38,7% se la creyó).

-Detienen a un hombre que llamó 2600 veces a una compañía telefónica para no estar solo. (Sólo el 44.6 % la consideró falsa)

-O los pelirrojos naturales están en peligro de extinción (el 26.5 la asumió como verdadera).

¿Cómo se puede solucionar esto? Fácil y complicado a la vez en plena era tecnológica, pero la solución pasaría por aprender a ser consumidores críticos y no pasivos de todas las noticias que oímos o leemos.

¿Y tú?¿ ¿te crees todo lo que lees?